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sábado, 3 de mayo de 2014

Habitación 203

Aquí os dejo el relato que fue finalista en el concurso que os comente, espero que sea de vuestro agrado.



Una maleta de piel marrón
sombrero y gabardina gris como la mañana
un olor a papel barato brotaba de sus manos gastadas
permanecía allí inmóvil como una losa al borde del camino.
Un pequeño bolso de mano azul
un vestido realzando sus curvas
cuellos rotos girando al pasar
paso firme de aguja de diamante.
Sus miradas no se llegaron a cruzar
parecía que no tenían nada en común
salvó la habitación 203.
Ascensores al cielo de Madrid
frío acero tras el cristal
una cubitera con champagne y unos bombones
una tarde de puños planchados y espectáculos de ilusionistas.

El dijo:
"Entre  mis manos y tus pechos hay siete mares de dolor
restos de paisajes quemados de seda y fuego
entre tus labios y mi cuerpo hay sueños atrapados en calles sin salida
arrástrame contigo a ese infierno de sombras escondidas a plena luz del dia
abrázame con el frío cuero de tus pupilas
mira mi desnudez desde esa foto ajada de la mesilla
arráncame jirones de vida, de vias muertas, de latigazos a la deriva."

Ella contesto:
"Escribo en tu ojos negros de alma de otoño una muerte anunciada
entre las alas del fenix, nos consumimos, descomponiéndonos entre la saliva de dos corazones esposados, a una barca a la deriva, en un mar sin orillas
deja la maleta de tu otra vida aparcada fuera, secándose al sol,
dentro de este frío cuarto, de esta alma perdida, derrama lagrimas de fuego y ceniza cuando estés en mi interior."

El arrojo su camiseta y sus vaqueros al suelo mientras le respondía:
"Enséñame lo peor, de tu pasado
déjame entrar en los escombros mas alejados de tu vida, en los silencios de la despedida
confía ciegamente en mi con el amianto en tus ojos para que te mienta
con posos de días muertos en playas vacías en una noche de verano.
Enséñame el mapa estelar de tu cuerpo desnudo
deja que tu piel, le dicte nuevas coordenadas a mi piel
deja que susurre en tu oído palabras que no hablan de amor."

Ella se suelta el sujetador, su larga melena tapa su desnudez
la insinuación siempre ha sido su punto fuerte
se acerca a él y le dice:
"Álzate, hacia el borde del precipicio
deja que encienda un cigarrillo solo por el placer de apagarlo en tu pecho
asómate bien, con los ojos asustados de un niño
como un maniquí que no sabe que es el tiempo
que solo vive días muertos, embriones de sentimientos que no verán la luz."

El susurro:
"Nuestras lenguas se ahogan en cada beso como un pez en el desierto que sabe que es solo cuestión de tiempo que llegue el fin.."

Ella replicó subiendo el tono:
"Olvida las flores de los parques, los columpios y las risas de los niños allí donde vamos no existen.."

El, mientras agarraba firmemente la cintura de ella se perdió por un segundo, el que a ella le costo caer de cruces sobre el colchón, un colchón que ya ha vivido varias vidas, varias reencarnaciones.
"La luz de la luna llena muestra el verdadero animal que te contempla
tus palabras a la luz del día suenan como perlas falsas"
estas palabras suenan a despedida, la noche ya agoniza..

Ella murmura:
"Átame un poco mas fuerte a tus cadenas
olvidemos nuestros días de luz, ese reflejo en un espejo que no nos dice nada de nosotros mismos."

El sabe que no es un plato frío, pero es su venganza por las tardes de tedio esperando el crepúsculo para morir un poco más.. viviendo solo del leve recuerdo de estas noches, desnudas.

Ella sabe que en unas horas volverá a ser sumisa entre platos sucios y llantos de niños pijos.

Ambos saben que la vida se va, que la seda y el fuego dura una noche al año gracias a un santo de color comercial. trescientos sesenta y cuatro días que cortan como cuchillas de afeitar alejados de la habitación 203, no volverán a revivir viejas glorias hasta el próximo febrero, en el mismo lugar, en la misma habitación.

Amanece, entre tu y yo cien desiertos de fuego helado, un café, un "hasta luego" volvemos a ponernos las alianzas, volvemos a ponernos el disfraz de nosotros mismos y nos despedimos hasta llegar a casa.. ¡Hasta pronto habitación 203!